miércoles, 23 de diciembre de 2009

La 22 estaba vacía, la primera señal.

Las comunidades se formaron en el campo, en el famoso “interior”. Casi sin querer la naturaleza las alejo las tentaciones del billete (O pensándolo bien… fue la política lo que alejo “el billete” de nuestras tentaciones)…

Cuando dejaron de repartir leche en los supermercados, en el fondo, sabíamos que no había más. No solo no había más, sino que ya no había combustible como para que los camiones funcionaran, ya nada llegaba, la 22 estaba vacía. Todavía no se como no me di cuenta, en que estaría pensando? En que querrían que esté pensando?

Si no calculo mal, sería oportuno desearles felices fiestas!

Cristobal Vinci.

martes, 22 de diciembre de 2009

Al menos sabemos que le pasó a todos los “ismos”

Después de todo, los billetes sirvieron para prender un fuego en los largos inviernos, la tinta infumable de los de 2 pesos siempre me hizo reír. Pienso en lo irónico que puede ser la existencia humana, somos solo una costumbre, nada mas que una costumbre triste e insípida, alucinados con la zanahoria de moda.

Nos mintieron siempre, desde chicos nos enseñan a vivir en una lisérgica creación del “divino”. Nos mintieron con la vida, nos mostraron algo que no fue cierto, que jamás fue nuestro. El conformismo con el que transitamos por el mundo es prueba de lo que pasó. Jamás entendí como nadie se pregunto nada...

El petróleo que movió al mundo por doscientos años ya no lo hace más. Ahora tenemos que moverlo con nuestras propias manos.

Cristobal Vinci.

Esto no lo quiero decir....

Lamentablemente, desde que se acabo el petroleo en el mundo nada es lo que solia ser, las cosas cambian muy rapidamente cuando se las vive en carne propia, y esto es lo que nos esta pasando, estamos viviendo nuestra propia historia de terror. Todos sabemos lo que nos esta pasando, no es solo a mi, que se me mezccla la razón con la nostalgia.... Estoy buscando comprender que es lo que pasa..

Cristobal Vinci.

viernes, 7 de agosto de 2009

Amar

Amar y perder.


Acostumbrate!

jueves, 18 de junio de 2009

Gente-serpiente

"Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, y la serpiente no pensaba desistir.

Huyo un día, y ella no desistía, dos días y nada...En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a la serpiente:

- ¿Puedo hacerte una pregunta?
- No he tenido este precedente con nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar...
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No
- ¿Yo te hice algún mal?
- No
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar..."*



Que lamentable vida que lleva la gente-serpiente. Si solamente dedicaran la energía que invierten en envidiar para hacer algo por ellos mismos....


*Leyenda Zen

viernes, 12 de junio de 2009

Siento que no siento

Confundido y adolorido abrí los ojos lentamente, la lluvia moja mi cara y me nubla la visión. No entiendo que está sucediendo, todos mis sentidos son solo una estática que interfiere con mi cerebro. No puedo mover la cabeza, mi oreja izquierda esta apoyada en el piso y el agua que corre bajo mi cuerpo alcanza la comisura de mis labios. Siento una fuerte presión sobre la sien que me inmoviliza por completo. Siento el frío del agua empapándome la espalda, las piernas, todo mi ser.

Muevo las manos, están libres. Intento sacar el peso que comprime mi pecho, mi cabeza. Nada. Siento el cordón de la vereda con mi mano izquierda y con la derecha alcanzo a sentir una pierna. Quiero gritar, no puedo moverme, pero la presión en el pecho no me deja llenar los pulmones de aire. Arqueo mi espalda, el agua ya alcanza a cubrir mi nariz, me estoy ahogando.

Me quedo inmóvil, ya esta, no puedo más. Las fuerzas me abandonan poco a poco. Ya no siento el frío, ya no siento, no recuerdo. No recuerdo como terminé acá tirado en el piso mojado, es mas, no recuerdo donde estaba ni que estaba haciendo.

Puedo mover la cabeza! Me duele mucho la sien, pero estoy libre. La lluvia no me permite enfocar la vista, se me llenan los ojos de agua, los cierro con fuerza, como tomando impulso, siento gusto a sangre, metálica y amarga. Trago saliva y finalmente los abro.

Porque estaba así? Que le había hecho? No se, pero me miraba con un odio profundo y una especie de excitación extraña. Su rodilla apretada en mi pecho y el agua que le escurría por la cara disimulaba sus lágrimas. Por que me miraba así? Su boca, violeta por el frío, temblaba con culpa mientras apoyaba el arma en mi cuello.

Que paso? No recuerdo como pasó esto, merezco lo que pasa o soy solo una inocente victima? Balbuceo algo con el aire que me queda pero me interrumpe un grito de silencio.

Busco en mi ser motivos para haber terminado así, no existen motivos para que me dispare ni tampoco para que no lo haga. En este escenario, situación desquiciada y teñida de formas, sabores y sensaciones, lo único que puedo decir es “En la cabeza, si lo vas a hacer, por favor a la cabeza”.

No había más que silencio, ni siquiera la lluvia que a esta altura llenaba mi boca, hacia ruido alguno. Los recuerdos de mi vida pasaban por mi mente, uno a uno recordé a mi vieja y sus caricias en invierno, los domingos con mi viejo y mi hermano lavando el auto una tarde de verano, Ceci, que me besó con dulzura a la salida del colegio, la ecografía donde se veía claramente que sería papá, me imaginé caminando junto a ella en alguna playa que jamás visitaré.

El estruendo precedió a la luz y el sabor amargo de la muerte sin sentido finalmente detuvo mi mente.

miércoles, 10 de junio de 2009

Aprender a vivir

El primer año acá en Baires viví en Villa Crespo a la vuelta de una gran iglesia. Allí también vivía Julián, un “vago” (palabras de él) de unos 45 años, que pernoctaba adentro de una caja de cartón recubierta con una lona plástica y algunas mantas junto a su inseparable Rabito, un perro feo como pocos.

Para mí, recién llegado del sur, ver algo así no era común y contemplar como las personas le pasaban por al lado sin siquiera notar su presencia me llenaba de indignación, vergüenza ajena. No soportaba pensar en lo mal que la pasaría, el hambre, el frío, la intolerancia de la gente, la mugre, la discriminación.

Un día cansado de pasar y solo saludarlo fui a hablar con él, me senté al lado, le di un pucho, fuego y empezamos a hablar. Me contó toda su vida, de lo mal que estaba antes, con su laburo de contador de ocho a dieciocho, estresado hasta las muelas, su mujer ensimismada, egoísta y traidora, sus supuestos amigos que se abrieron de patas a la primera dificultad. Pero también me contó lo feliz que era viviendo así y como ve pasar la vida, su vida, sin planes ni estrés ni plata ni auto ni casa ni presiones ni nada. En la iglesia le daban dos comidas diarias, no tenía vicios ni ambiciones, una vez al mes lo llevaban al hospital a hacerle un chequeo y todos los martes y viernes sin falta se bañaba en los vestuarios del club Atlanta.

Por dos años pasé a hablar con él casi todos los días, era un tipo muy inteligente con el que se podía hablar de cualquier cosa, historia y política eran su fuerte y contaba los mejores chistes que he escuchado, yo le llevaba algún que otro libro que el devoraba de una manera asombrosa lo que me obligó a comenzar a sacar libros de la biblioteca de la facultad cuando ya había leído todos los míos.

Un día de invierno, cansado de pasar frío, agarró sus tres o cuatro bártulos a Rabito y volvió a su casa sin despedirse, según me dijo el cura. Lo único que me quedó en claro es que esa vida fue su elección y siempre lo vi muy feliz con esto, jamás lo escuché quejarse de nada.

Hoy volviendo el tiempo atrás pienso, que sin quererlo, este tipo barbudo y harapiento me dejó una gran lección de vida que nunca podré agradecerle, solamente podré transmitirla de alguna manera...

lunes, 8 de junio de 2009

Pasatiempo

Mi nueva actividad es realmente muy divertida y adictiva. Las figuras para armar, si si, figuras para armar, me metió en el tema mi compañero de laburo, él hace rato que está en esto y tiene una inmensa colección de figuras, con “increíble calidad de detalle” como a él le gusta decir.

Recuerdo muy bien la primera que hice... Pobre, se parecía tanto a un mono que era muy gracioso verlo tratando de caminar sobre sus piernas, no duró mucho en mi escritorio.

Una vez que le agarré la mano, aunque me llevó algo de tiempo, ya me salían perfectas... o casi, vista con ojos de padre.

Es fantástico armarlas poco a poco, primero el torso, luego las piernas, los brazos, manos y pies para finalmente montar la cabeza. Lo más difícil es calibrar el mecanismo de funcionamiento y el sistema de control, no todos quedan como me gustaría, pero como su apariencia es similar a la de los demás no creo que sea inconveniente como para que convivan todos en armonía... o no?.

Lo mejor de todo y lo mas reconfortante para mí es cuando abren esos ojitos y con cara de admiración y algo de miedo en su voz, me dicen “Dios!” No se que querrán decir, pero suena bien...

Son tan frágiles y manipulables, hasta suelen pedirme cosas y se reúnen a adorarme como si a mi me interesara lo que tienen para decirme.

Algunos deben pensar que pierdo el tiempo, que es aburrido, pero no me importa es mucho mejor que el pasatiempo de mi jefe, que se la pasa haciendo unas bolas luminosas que flotan en el vacío... Universos creo que les dice Ja!...

jueves, 4 de junio de 2009

Principio del fin

General Roca, Argentina: (10:57 Hora local)
Doña Marta preparaba unas milanesas con una gran sonrisa en la cara, diez milanesas grandotas por solo $5, igual que las de la semana pasada que había pagado $18,20...

Barcelona, España: (09:12 hora del Pacifico):
En el Estadio del FC Barcelona, el defensor Frances Abidal rechaza un centro hacia arriba, la pelota salió del estadio, reportándose que cayó sobre las costas de Florida casi 5 horas después...

Ubicación clasificada, Suiza (15:22 hora mundial):
Laboratorio de investigación de mecánica quántica, la segunda prueba de aceleración de gravedad arroja un 7,3 metros por segundo cuadrado, la deima prueba, solo unos minutos después, arroja un 3,21 metros por segundo cuadrado. Se revisaron los cálculos una cien veces. Echaron al jefe del proyecto...

Capital Federal, Argentina (19,46 hora local):
Bingo Lavalle, el señor Petucchi canta bingo antes de la bola 32 ganando el pozo acumulado de $22.167. Se levanta de golpe y da un salto a modo de festejo, fue internado minutos después con un corte profundo en la cabeza que se propinó con el techo del establecimiento. Deberá desembolsar más de $30.000 por gastos hospitalarios...

París, Francia (12:32 hora mundial):
Semifinal de Roland Garros, el partido se extiende por las de seis horas y debe ser suspendido porque ninguno de los jugadores logra dejar la pelota dentro de la cancha y los ballboys yacen dormidos en los costados de court...

Naciones Unidas, Londres (23:24 hora mundial):
Los científicos confirman que la gravedad planetaria está disminuyendo. Causa? Nain, not, niet, no, ninguna. Precauciones: No saltar en lugares cerrados; llenarse los bolsillos de piedras o algún otro objeto contundente; atarse a la cama al ir a dormir...

Hasta ese entonces el cambio había sido bastante leve y sin lamentar victimas fatales. El día en el que finalmente desapareció la gravedad fue de repente, de golpe. Los que estábamos dentro de algún edificio nos golpeamos duramente contra el techo. Los que se encontraban en la calle y alcanzaros a sujetarse de algo sólido, aun están con nosotros, lo que no lo lograron... nadie sabe a ciencia cierta.

En fin, si usted de decide salir, por favor, no olvide el casco, las cadenas y los arneses.

Por mi parte todavía no logro acostumbrarme a caminar por los techos esquivando muebles destrozados... Hay, hay hay! Estos cambios climáticos...

miércoles, 3 de junio de 2009

Es hoy y ahora

Nunca te dije que para mi eras algo más que una amiga, nunca tuve el coraje de hacerlo. No había instante en que no pensara en vos, el corazón se me sale del pecho al acordarme de tu sonrisa, de tu mirada. No teníamos secretos, salvo este por supuestom, que lo encerré en mi pecho hasta hoy.

Al principio no me salieron las palabras, temblaba y mi vos también. Me miras indiferente, fingiendo que no te interesa lo que te estoy diciendo. Tomo aire y valor, justo cuando el viento de acaricia suavemente el pelo de la frente. El sol que se escurre entre las hojas de los árboles ilumina tus ojos como tantas otras veces. Apoyo mi mano en tu mejilla y busco tu mirada, siento un escalofrío que te borró la expresión de la cara. Allí desnudé mi alma:

- No se como pasó, siempre me fuiste indiferente. No puedo decirte cuando ni como solo te digo que pasó. Mientras nuestra amistad crecía, algo mas se montaba en mi corazón. Reímos, lloramos, nos contuvimos, nos abrazamos y algo pasó. De un momento al otro te necesité cerca mas cerca que de costumbre, me acuerdo cuando para mi cumpleaños me abrasaste y me dijiste que me querías... Fue simplemente el mejor regalo, aun hoy suena en mi cabeza. Que había sido eso? Solo un gesto más? O eso que tanto quería escuchar? No te lo pregunté por miedo a tu respuesta. Me enamoré de vos, perdidamente, incondicionalmente y ya no soporto más esta sensación. Quiero que sepas que te amo, que te amo como nunca, que amo todo en vos...

Tus ojos se llenaban de lágrimas, lo que me dijiste, desmoronó lo poco que quedaba de mi.

- Como?? Porque? Porque pasó esto? – Sollozaste secándote las lágrimas con la manga del buzo – Eras tan alegre, incondicional, siempre allí en el momento justo, justo cuando te necesitaba, pero ahora? no lo puedo creer, no puedo creer que esto termine así. - Apoye mis menos en tus mejillas tratando de secar las lagrimas frías de la decepción, vos solo mirabas al piso. Tendría que haberte abrazado o al menos agarrado de la mano, ahora ya es tarde. – Quien lo hubiese pensado? Si tan solo hubiese sabido que ayer sería la última noche que te tendría como amigo. Por que?? Decime! Porque razón tuvo que ser así... cuando anoche caminábamos para casa y estabas en silencio, pensativo. Te pregunté que tenias, te pregunté que “te pasa”, no me contestaste y finalmente cuando rendido por mi insistencia te disponías a hablar, ese hijo de puta apareció de la nada a mas de mil por hora. Venia directo a mi, era mi hora, por que tuviste que empujarme!?? Por que te sacrificaste, tanto te importaba? Y ahora, donde quiera que estés, quiero decirte que te amo y nunca te lo dije, que daría cualquier cosa porque estés acá. Lo último que escuche, mientras sostenía tu cabeza y te decía que todo estaría bien fue “Tengo que confesarte algo...” Porque!!!???.

Lo que decías me paralizó, perplejo vi como te alejabas y llorando desconsolada dejabas una flor sobre esa lápida, donde claramente se ve mi nombre.

Ahora solo pido un día, solo eso, un día más, pero se que eso es imposible, dejé que mi vida se escape y nunca te dije lo que sentía por vos y ahora que no podemos estar juntos entiendo lo mucho que te amaba, lo mucho que te amo, lo feliz que me hacías.

Hoy, soy solo un recuerdo triste en tu corazón, soy el que te amó con el alma y al que quizás, alguna vez pudiste llegar a amar...

martes, 2 de junio de 2009

Siete años, siete minutos

Y una vez volvió. Tal como sabia que alguna vez pasaría. Aunque, esta vez no estaba preparado,

Apareció luego de más de siete años sin noticias, llamadas, mails o señales de humo. Siete años de preguntas sin respuestas, siete años de encontrármela en sueños y no poder hablarle. Siete años de tocarla en silencio a la distancia.

Nada sucedió como lo había planificado, como lo había imaginado. Tantas veces me repetí a mi mismo que es lo que le diría, que gestos tendría, las posibles derivaciones de la conversación. La repasé tantas veces en mi cabeza.

Siete minutos bastaron para poder sacar esa piedra que tenía en le pecho, siete minutos me liberaron de todas las dudas, temores, vergüenzas, arrepentimientos. Siete minutos que me transportaron años atrás, a mi adolescencia donde nada importaba y todo era cuestión de vida o muerte. Siete minutos le bastaron para liberarme de la prisión en la que me había encerrado por propia elección, declarándome culpable de un crimen que no solo no era mío, sino que también desconocía.

Y así se volvió a ir. Tal como sabia que alguna vez pasaría. Aunque, esta vez si estaba preparado.

viernes, 29 de mayo de 2009

Y ahora camino

La ignición de aquel bosque de luz que se apagaba hoy por la madrugada me encegueció.
Y el neón que me obnubiló con las caderas y el negro cedazo ¿Y ahora qué? ¿Adonde ir?
La noche ya se fue a dormir y no hay guaridas en el Pseudo-nirvana, ni siquiera en mi inconciencia.

Y ahora camino con mi soledad, me acosa así la estupidez.

La hipotermia me consumió con la cruel marcha de sus tacos rojos.
Y el espectro que retornó con sus señuelos a cazar a mis penas ¿Y ahora que? ¿Qué hay que pagar?
Insobornable bestia de mis miedos y ya no hay guaridas en el Pseudo-nirvana, ni siquiera allí en mi cielo.

Y ahora camino con mi estupidez, me sigue fiel la oscuridad.

Papel de reparto para mentes quemadas. No quiero arder en sus bocas.
Si el ángel del día, es demonio en las noches...
Por favor que venga por mi y me lleve de aquí!!

jueves, 28 de mayo de 2009

5 Años

Sin detalles, extraño de vivir solo…

- Salir sin esperar
- Atender el teléfono
- Tener frió a la noche
- Comer cualquier cosa
- Los bifes bien cocidos
- Despatarrarme en la cama
- Dejar las zapatillas tiradas
- Tener Fernet en la heladera
- Estar en silencio mas de una hora
- Tener siempre la toalla en el baño
- Tener mis discos y libros ordenados
- Dormirme enojado y tener pesadillas
- Escuchar música fuerte MUY FURTE!
- Que nos juntemos con los pibes en casa
- Que no me parezca que me falta algo cuando estoy solo
- Abrir todas las ventanas y puertas para que se escurra el viento

Hice esta lista porque es más corta que la lista de las cosas que me gustan de vivir con ella... 5 años!! No es nada!

miércoles, 27 de mayo de 2009

¿Cómo vas a saber?

¿Cómo vas a saber lo que es el amor?
Si nunca te hiciste hincha de un club
¿Cómo vas a saber lo que es el dolor?
Si jamás un zaguero te rompió la tibia y el peroné
y estuviste en una barrera y la pelota te pegó justo ahí…

¿Cómo vas a saber lo que es el placer?
Si nunca diste una vuelta olímpica de visitante
¿Cómo vas a saber lo que es el cariño?
Si nunca la acariciaste de chanfle
entrándole con el revés del pie
para dejarla jadeando bajo la red

¡¡Escúchame!!,
¿Cómo vas a saber lo que es la solidaridad?
Si jamás saliste a dar la cara
por un compañero golpeado desde atrás

¿Cómo vas a saber lo que es la poesía?
Si jamás tiraste una gambeta
¿Cómo vas a saber lo que es la humillación?
Si jamás te metieron un caño

¿Cómo vas a saber lo que es la amistad?
Si nunca devolviste una pared
¿Cómo vas a saber lo que es el pánico?
Si nunca te sorprendieron mal parado en un contragolpe

¿Cómo vas a saber lo que es morir un poco?
Si jamás fuiste a buscar la pelota dentro del arco

¡Decime viejo!
¿Cómo vas a saber lo que es la soledad?
Si jamás te paraste bajo los tres palos,
a doce pasos de uno que te quería fusilar
y terminar con tus esperanzas

¿Cómo vas a saber lo que es el barro?
Si nunca te tiraste a los pies de nadie
Para mandar una pelota sobre un lateral

¿Cómo vas a saber lo que es el egoísmo?
Si nunca hiciste una de más
cuando tenias que dársela,
al nueve que estaba solo

¿Cómo vas a saber lo que es el arte?
Si nunca, pero nunca inventaste una rabona
¿Cómo vas a saber lo que es la música?
Si jamás cantaste desde la popular

¿Cómo vas a saber lo que es la injusticia?
Si nunca te saco tarjeta roja, un referí localista
Decime, ¿Cómo vas a saber lo que es el insomnio?
Si jamás te fuiste al descenso

¿Cómo, cómo vas a saber lo que es el odio?
Si nunca hiciste un gol en contra
¿Cómo, pero cómo vas a saber lo que es llorar?
Si llorar, si jamás perdiste una final de un mundial
sobre la hora con un penal dudoso

¿Cómo vas a saber querido amigo?
¿Cómo vas a saber lo que es la vida?
Si nunca, jamás jugaste al fútbol.


Autor Anónimo.

martes, 26 de mayo de 2009

Pensando al pedo

A veces uno tiene la suerte de tener un tiempo donde elegir la nube más cómoda. La más mullida.

Ese tiempo que espeja contra la robotecnia de las hormigas que llevan sus hojas sin pensar. El hormiguero de esa gente, quizá un monoambiente de mierda y un colchón, o un loft en Palermo con minas chorreando por las paredes.

Extremos, negros, blancos y grises te advierten todo el tiempo que vos son tan pelotudo como esos colores, contradictorio, bueno, malo con buenas intenciones, y malo sin buenas intenciones; y así hasta el imperativo categórico de Kant; nunca eso, nunca aquello; no A; no B; y muchísimo menos C.

viernes, 22 de mayo de 2009

Lunar

Bajo una luna delatora marchó…
Bañado en plata y destellos, logro burlar a sus penas y aprovechando la osadía ofreció sus sueños a una estrella y cambió así su noble ofrenda.

Embebido por el dulce jugo cegador, de aquella gran pupila. Encomendado a los olvidos para nunca más ser... Aquella triste mueca!

Y pensó en ella cuando fuera hacia él con su abrazo susurrado, a darle fin a sus noches.

Ya sin semillas en su alma cambio. Aquellos rancios suspiros, por la última despedida.

Alucina... y es la risa más dulce, la piel que besó en cobijos lunares.

Volvió a renacer en gestos desnudos, palabras de sal muriendo en sus aguas...

Embebido por el dulce jugo cegador, de aquella gran pupila. Encomendado a los olvidos para nunca más ser... Aquella triste mueca!


Otra adaptada por mi brother.

jueves, 21 de mayo de 2009

La curiosidad mató a Word... o casi

Hace unos días que noto que me mira por sobre su hombro disimuladamente. Ayer ya eran dos, las dos secretarias. Cuchicheando y haciéndose señas.
Casi no puedo escribir, tecleo dos o tres palabras y ya están mirando (perseguido yo? nahh). La interfase de mis herramientas de trabajo no son ni por asomo parecidas a un procesador de texto, por lo que me cuesta ocultar lo que realmente estoy haciendo.

La curiosidad pudo más y finalmente...

Secretariaalpedo – Que estas haciendo? – poniendo vos de tontita (Si, esa que solo saben poner las mujeres).
Yo – Laburo por? – mentira! Escribía sin parar cuanta boludez pasaba por mi mente.
Secretariaalpedo – mmmm me parece que no, hace un para de días que solo te veo escribiendo.
SecretariaalpedoDos – Si! Que escribís? – interrumpió frotándose las manos.
Yo – Nada, nada que te interese, cuentos infantiles. – dije sin medir las consecuencias.
Secretariaalpedo y SecretariaalpedoDos – Ayyyy!!! Que lindo me mostrás? – al unísono.
Yo – (Quien me manda a mi a meterme en esto…) Lo que pasa es que no tengo nada terminado…
SecretariaalpedoDos – No importa, mostrame igual.

Que parte de la mente femenina es la que reacciona de esta forma? Por que la necesidad de saber todo lo que pasa? Que morbo tiene leer cuentos infantiles que seguramente será una sarta de situaciones sin sentido matizadas con personajes tan pintorescos como deformes?

Les relaté el argumento de un cuento que me contaba mi viejo de chico. No las convencí.

Secretariaalpedo – Dale mostrame que escribís? Que vas a estar escribiendo para chicos si ni siquiera tenés hijos?
Yo – Pero fui un niño alguna vez, y leía cuentos…
SecretariaalpedoDos – Ya te voy a descubrir en que andas – sentenció con tono atemorizante.

Así que me voy a tener que poner a escribir algún cuento para niños... Alguna idea?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Asesinos del Tiempo

Si vas dormido, tirando los lastres y soñas despierto con la levedad.
Caíste presa del rompecabezas... De esta humanidad.

Siempre que puedes vas lanzándote al todo en la primera ola de turno.
Cuanta manía habrá en tus putos bolsillos... Junto al celu último modelo?

Espejo del Pop. Se bebe toda tu sed y anestesia tus dolores.

El Che se estampó en las remeras del Rey, me cago en el cambalache.
Lennon también, enmudeció en esta red... Cruel broma del merchandising.

Hoy más que nunca jugas a Maquiavelo, los demás están dibujados.
Siempre que puedes olvidas tu apetito y tus deseos hoy son prestados.

No hay devolución, Knock-out de imaginación.
Y olvídate de quien eres, si sos excepción es otra alienación
¿Saltar del barco es ahogarte?

Espejo infiel, para tu goce también. Masificando ilusiones.


Gracias hermano!

martes, 19 de mayo de 2009

Elije tu propia aventura

Domingo a la tarde, te despertas de una siesta con un hambre que te parte el estomago y se mezcla con la resaca de la noche anterior:

Escena del lugar, cocina oscura, calor que derrite los vidrios. La heladera parece que ha sido arrasada por un ejercito de Somalíes, solamente se puede divisar una cebolla brotada y un Tupper gastado. El calor que hace se torna insoportable y caminar supermercado más cercano sería como atravesar el Sahara de rodillas.

Tu chica continua durmiendo, babeando la almohada y roncando cual oso pardo hibernado. Conoces muy bien cual es su humor cuando se levanta sola, así que solo pensar en despertarla para que haga algo de comer te hace helar la sangre.

De por si tus habilidades culinarias son muy limitadas y si a esto le sumamos la resaca y el calor el resultado de un intento por hacer algo por tus propios medios podría mandarte al hospital, ya sea por intoxicación o por quemaduras de tercer grado.

Justo en el momento en que estás agarrando un puñado de Trocitos Dogui y el perro te gruñe desde la cucha te acordas del contenido del Tupper que esta en la heladera. Lo agarras con desesperación y con las manos temblando ves que en su interior hay medio kilo de frutillas prolijamente cortadas y peladas.

Lo pensas un vez, lo pensas dos veces, cuando lo estas pensando la tercera vez ya no queda ninguna. Le entraste a las rojas como si fuera tu última comida. Asustado por el crimen cometido, ubicas nuevamente el Tupper justo donde lo encontraste y le das play al ultimo capitulo de Lost.

Al rato tu chica se despierta, sin siquiera lavarse la cara encara derechito para la heladera. Allí es cuando escuchas el alarido desgarrador, “¿Quién se comió las FRUTILLAS!!!??”. Y quien va a ser, los dos están solos, ella no fue, no hay que ser Sherlock Holmes como para saberlo. La que alguna vez te pareció la mujer mas linda del mundo se te abalanza con la cara desencajada y el Tupper vacío entre las manos y te dice:

Posible diálogo uno:

- Bichito, cosita hermosa te comiste todas las frutillas...
- Uy bebé! Disculpame, lo que pasa es que me desperté con hambre.
- Pero che, las tenia preparadas para hacer un dulcecito, ese que tanto te gusta.
- No de verdad?.
- Chi, cosita...
- Bueno, no te hagas drama mi vida, ya mismo voy al super y te compre todas las fritillas que quieras!.
- Pero dejá! Si están haciendo como 45 grados afuera.
- No importa, me mojo la cabeza, la remera y salgo. Es mas, después te las limpio y las pelo yo.
- Ay, bombón, que cosita hermosa que sos... y ya que estas ¿me podes comprar un par de cositas?
- Por supuesto cachorra, que me va a hacer traer algo más...
- Sos un angelito! Traeme: leche, manteca, huevos, una esponja, jabón blanco, yerba...
- Ehhh... claro... je, te compro. Bechitossss! Muuuuuaá!
- Chau amor. No te olvides de las toallitas que mañana me indispongo!!! Sin perfume!! Y sin alas!!
- Si claro... ok!.

Posible diálogo dos:

- Che!! Bolas tristes, te morfaste todas las fritillas!! Que carajo tenes en la cabeza?!!
- Uy bichún!... Perdoname , me dio mucha hambre y ....
- ¿Ah si! hambre? Bueno, ya mismo me vas a tener que ir a comprar más.
- Pero, mi amor, hace un calor de cagarse y sabes que me baja la presión.
- Jodete, por pelotudo! Las estuve pelando toda la mañana para hacerme un licuado y ahora venís vos y te las morfás como si nada. Quien te crees que sos!?? Nabo!!
- Pero no te quería despertar y molestarte para que me hagas algo de comer...
- Ah!!! No!! Que me viste cara de cocinera?? Por que no te haces algo vos!?? Además de inútil sos manco ahora? O tu mami no te enseñó nada!!??
- Mirá!! Con mi vieja no...
- ¡Las pelotas! Ya mismo me vas a comprar las frutillas!!! Además me traes un par de cosas más, que hacen falta. Ah, y vos te vas a encargar de limpiarlas y pelarlas, porque no me vas a tomar de estúpida, ¿entendiste!?
- Si querida. Ahora vengo.

Posible diálogo tres:

- Hey!! Te comiste las frutillas!?
- Si... y??
- Nada, las guardaba para hacerme un licuadito y si sobraba un poco de dulce...
- Repito: y?
- Que me vas a tener que ir a comprar un poco más!
- Que!!? Cuchame pedazo de papafrita masticada!! Si me las morfé es porque no hay un carajo que comer y en ves de despertarte y bancarme tu cara de ojete el resto del fin de semana, preferí agarrar lo primero que encontré y que sea mas rico que la porquería que vos decís que cocinas, que hasta mi vieja hemipléjica con una mano atada a la espalda cocina mejor que vos!! Que hasta el café con leche se te quema y te crees toda un chef porque algún pelotudo que te quería garchar te dijo alguna vez que el tuco te sale bien y no es otra cosa que un agua rojiza con un para de cachos mal cortados de cebolla flotando, además últimamente las manos para cocinar las moves solamente para llamar al delivery...


Con cual te quedas?

lunes, 18 de mayo de 2009

Clase media

Clase media,
medio rica,
medio culta.
Entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande.
Desde el medio mira medio mal
a los negritos,
a los ricos,
a los sabios,
a los locos,
a los pobres.
Si escucha a un Hitler
medio le gusta,
y si habla un Che
medio también.
En el medio de la nada
medio duda.
Como todo le atrae (a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida) sale a la calle con media cacerola;
entonces medio llega a importar
a los que mandan (medio en las sombras).
A veces, solo a veces, se dá cuenta (medio tarde)
que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina.
Así, medio rabiosa,
se lamenta (a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza a entender
ni medio.

Mario Benedetti

14 de septiembre 1920 - 17 de mayo 2009

Fe de Ratas:

Con muy buen tino la señorita Mi Persona me ha hecho dar cuenta que este pequeño poema no es de Mario Benedetti como yo pensaba, sino se lo atribullen a un tal Daniel Cézare.

viernes, 15 de mayo de 2009

Volver el tiempo

Desesperado. Sin reacción. Después del error cometido, que sin dudas cambiaría mi vida, buscaba en mi cabeza alguna solución, alguna forma de volver el tiempo atrás y hacer las cosas bien por primera vez.

La respuesta a esta altura es muy simple y más que obvia.

No se puede.

No podes volver el tiempo atrás y cambiar lo malo, porque inevitablemente cambiaría también lo bueno, lo hermoso.

Lo único que como mortales tenemos la capacidad de hacer es luchar por recuperar lo que perdimos en el tiempo. Todo tiene una solución posible y solo una:

Acepta o cambia. Vos elegís.

jueves, 14 de mayo de 2009

Mil años en el infierno

Nací por allá, a fines de los setenta, en un país tercermundista perdido en algún lugar de América Latina. De bebé usaba pañales de tela, que mi madre y mi abuela religiosamente lavaban a diario. Comía papilla y puré preparados en casa directamente de la mano de mi hermana mayor que los hacia con los vegetales que cultivaba mi padre en el fondo del patio de casa.

Durante mis primeros años de vida mis comidas venían envueltas en su propio “envase” con su propia cáscara, totalmente natural y biodegradable, aunque por esa época no se conocía este vocablo.
Cuando comencé la escuela, todo esto empezó a cambiar, aparecieron las papas fritas y las bolsas de girasol, los pochochos embolsados, los turrones, podría estar horas así...

Durante la universidad y avivado por la lejanía del hogar, mis almuerzos y cenas se resumían en papeles rojos de hamburguesa con una gran M dorada en el medio, por su puesto junto con sus papas y gaseosa grandes. También cajas y cajas de pizza devoradas con fervor en las noches eternas de estudio.

Mi problema empezó después de la universidad, cuando mi monótono trabajo en la Capital de la República Bananera ya me había dejado pelado en todos los sentidos.

Llegaba todos los días apurado, transpirado y sin desayunar, harto de las bocinas y los nauseabundos olores de perfumes baratos que se mezclan en el vagón del tren.

En el kiosco de la esquina compraba de forma automática un café con crema y un tostado de jamón y queso con mucha mayonesa. Al mediodía algo simple, con platos y cubiertos descartables y una botellita de gaseosa Light para conservar un poco la línea. A la salida, la infaltable gaseosa para el viaje de vuelta. Resultado: dos botellas, un plato, cubiertos, celofán, bandejita de plástico y 4 vasos por su puesto todo desechable.

Los fines de semana eran mas o menos lo mismo con algunas variaciones respecto a las cantidades.

Los primeros diez años transcurrieron así, cuando mejoré mi situación y me ascendieron en la empresa los almuerzos ya no eran desechables. El resto siguió igual. Mi vida siguió igual. Nuevo trabajo, novia, luego esposa, hijos, viajes, fiestas. Todo con su respectiva carga de “basura” antiecológica.

Con los años engordé un poco, un poco mas de lo esperado, y con el poco ejercicio que hacia, fui a parar demasiado joven, según decían los médicos, al hospital durante un par de semanas gracias a un pequeño infarto de miocardio que me dio mientras hacia el amor con mi amante adolecente.

A partir de allí cambié mi vida, ya no tomaba café con crema, ahora lo tomaba solo, solo con cinco cucharadas de azúcar, al tostado no le ponía mayonesa y con mi amante nos veíamos cada vez menos.

Cuando me dio el segundo infarto, lo único que pensaba era en el chiste que les diría a las enfermeras al despertar. Nunca alcancé a decirlo.

Y si, después de morir, definitivamente cambió mi vida. Pensaba que sería distinto, cualquier cosa que me asegure un eterno descanso, ya que me pasé casi todos los domingos en la iglesia y hasta les daba una buena suma de dinero todos los meses.

Al llegar a las puertas de lo que pensé que era mi merecido descanso me encontré en soledad, no había luz, ni ángeles, ni mucho menos Dios. Solamente estaba esa enorme, enorme pila de basura que había dejado durante mi paso terrenal.

Ahora, todo lo que puedo ver la montaña de basura que dejé a mi paso por el mundo. Aun queda una marca de todo lo "biodegradable" que usé. Lo que me preocupa son las dichosas bolsas y botellas. La montaña, que mide lo que un edificio de 4 pisos, no da la sensación de desaparecer. Ya he pasado aquí 182 años, y siguen tal cual llegué. Al menos algunas cosas me traen buenos recuerdos como la gran cantidad de preservativos que utilice con mi amante o los juguetes de plástico que tenía de niño que no me duraban más de unos pocos días.

Pero el resto, el resto de las cosas no me hacían mucha gracia.

Lo único que me mantiene es la promesa que me hicieron y espero que cumplan, los plásticos tardan quinientos y los preservativos un poco más de mil años...

Aquí el tiempo transcurre lentamente, al igual que donde ustedes están, solo que yo no tengo otra tarea mas que observar esta montaña de desperdicios que construí cuando vivía y suplicar porque se degrade lo mas rápido posible.

Desde aquí, en mi humilde pedacito de ardiente infierno, solo espero paciente a que desaparezca y me dejen salir, tal como lo prometieron... Aunque transcurran mil años en el infierno.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Mamá

Mirada furiosa e intimidante. Fuera de si, a duras penas se puede contener. Respira profundamente varias veces:

- Recuerda! Recuerda!! – grita enfurecida.

El la mira a los ojos y comienza a pensar, buscando dentro de suyo, comienza a recordar...

...Cuando no era ni siquiera un ser, era mas bien algo parecido a una sensación, un suspiro de deseo, un difuso ser casi vivo, pero sin vida aun.
Las veo pasar y quiero ser parte de ellas, deseo estar dentro de ellas. Pienso, o mas bien siento, a ella le puedo hacer muy bien... o no, está esa pareja feliz y hermosa, dos jóvenes plenos y llenos de amor. También está ella, sola y malhumorada, va por la vida con muy mal carácter, le podría enseñar que es lo importante de la vida, podría llevarle esperanza y amor. Estoy indeciso… No tengo tiempo, tengo que decidirme, no hay tiempo. Muy bien, voy con ella, voy a llenarla de amor... Aunque se que no lo voy a recordar luego...


- Y?? Te acordás ahora...? Bueno, no me vengas entonces con “Yo no pedí venir!”

- Y comete la sopa de una vez!!!

martes, 12 de mayo de 2009

Perspectivas

Me gusta mirarlos, me pasaría toda la vida observándolos. Que bichos curiosos, raros. A simple vista preciaran racionales y hasta organizados, viven es esas madrigueras donde pasan la mayor parte del tiempo.

Si escuchas con mucho cuidado, juraría que se comunican de alguna manera, no digo como nosotros de forma civilizada, sino de alguna manera muy primitiva con esos extraños sonidos que provocan. Que no podamos entenderlos no significa que no se comunican.

Allí están, vagando sin rumbo, algunos juntos y otros solos, pero creo que en el fondo lo hacen de manera casi sociable, no creo que sea una sociedad como la nuestra, pero de alguna manera lo parece. Definitivamente me gusta quedarme observándolos, analizándolos, al parecer no están muy concientes de mi presencia y eso me dej...

PAAFFF!!

- Una cucaracha!! Que asco!
- Menos mal que estaba inmóvil, casi pensativa sino se me escapaba...

lunes, 11 de mayo de 2009

Hoy estamos de luto



Robert Nesta Marley, nacido el 6 de febrero de 1945, en Nine Mile, Jamaica.
Falleció el 11 de mayo de 1981 de un cáncer generalizado, originado en un dedo del pie a raiz de una lastimadura que se realizó jugando al futbol.



Ahora descansa en un ataúd de bronce, con su mano derecha acariciando su guitarra, y en la izquierda sostiene la biblia abierta en el salmo 23, uno de sus preferidos.
Salmo 23, Versículos 1 y 2:

"El señor es mi pastor, nada me faltara, en lugares de delicados pastos me hará descansar"





Me dejaste mucho mas que tu musica.

sábado, 9 de mayo de 2009

Un Instante

Es un instante nada más, es un desvío sin señal.

Son los mapas de tu piel, los que perderé otra vez.

Cuando todo es para vos, cuando se espera lo que es amor… ¡De safari!

Y el encanto de su voz, sus uñas en el colchón, es un tour a su interior.

Una selva en extinción.

Y cuando vuelva a transitar la ruta herida hacia tu miel, la paranoia inundará las huellas sucias del placer

Cuando todo es para vos. Cuando se espera lo que es amor… ¡De safari!

Y el encanto de su voz, flora húmeda y ardor.

Fauna y bestias de colchón una selva en extinción.

¡Flechas de cupido raspando la calma!

¡Flechas de cupido raspando la calma!

Y en un instante nada más, perdí los mapas de tu piel…


Gracias hermano!

viernes, 8 de mayo de 2009

Solo, triste y mojado

Estaba parado inmóvil en la esquina, mi vista estaba perdida en el gran charco de agua que se acumulaba en el cordón de la vereda, y en la forma en que la copiosa lluvia formaba numerosos círculos que inquietaban el cuadro.

Casi hipnotizado, completamente desnudo y empapado, escuchando la lluvia caer, disfrutaba de alguna manera de mi tristeza y soledad. El frio helaba mis huesos mientras mis dientes castañaban a ritmo frenético.

Pensaba y repasaba mentalmente todo lo acontecido en mi vida, todos los sucesos ocurridos y acciones realizadas que me habían puesto, o más bien llevado, ya no lo sé, a esta situación, a este olvidado lugar solitario, triste y mojado.

No buscaba culpas ajenas, no me interesaban, no me servían aquí y ahora, buscaba en mi corazón los motivos, la razón. Pienso ahora que la culpa de todo fue del juego, o más bien mi afición al juego.

Es muy fuerte en mí, un impulso interno y explosivo, imposible de frenar, imposible. Creo que esta en mis genes, son ellos los que me incitan al juego, como alguna vez le sucedió a mi padre, ¿o era a mi madre?. Igualmente eso no me consolaba.

Desde pequeño, recuerdo mi fascinación al juego, era todo para mí, vivía para eso. Y ahora, como me arrepiento de todo, me avergüenzo de mí ser al pensar que todo dependía de mí, siempre tuve el poder para cambiarlo antes de terminar exactamente donde ahora estoy, solo, triste y mojado, sumergido en mis penas.

Juro que intente dejarlo, lo juro, es mas creo que de no ser por ese maldito niño, si maldito niño, maldigo la hora en la que me tiraste esa peloto roja, que yo sin pensarlo ni por un instante, corrí y corrí como si mi vida dependiera de ello para luego darme cuenta del cruel engaño...

Si no hubiese sido por el juego no estaría en esta esquina solo, triste y bajo la lluvia... como el perro que soy.

jueves, 7 de mayo de 2009

Cultivando Virtudes

Mis viejos durante toda mi infancia intentaron constantemente inculcarme buenas virtudes, dándome consejos, retos y cariño, con la vista puesta en que cuando crezca estas virtudes hicieran de mí un hombre de bien. Perseverando, siempre perseverando.

En la primaria, mi “señorita”, así le decíamos, en complot con mi mamá, constantemente hablaba de las buenas costumbres, modales y respeto, no solo a mi sino a todo el curso.
- Respeto a los mayores, educación al hablar, buenos modales - decía con su dulce voz - Los hará ciudadanos respetables y de provecho para el futuro del país

Es estupenda, reboza de cordialidad, amabilidad y virtudes sobresalientes, decían todos los padres en cuanto tenían oportunidad. Correcta, organizada, puntual, todo un ejemplo a seguir.

De esta manes planteé mis primeras metas en la vida, tener para mi las virtudes de este maravilloso ser que se esmeraba en enseñármelas.

Y así fue, bastante sencillo debo decirlo, me convertí en una persona respetuosa y bien hablada, culto para mi corta edad, puntual, correcto y organizado.

Con un poco mas de esfuerzo y refinamiento de las técnicas adquirí con, tiempo y paciencia estratégica, otras virtudes igualmente importantes para llegar a cumplir el sueño de mis padres y así convertirme en un hombre integro y de bien en este mundo enfermo e inmundo, adquirí personalidad, honor, fuerza interior, moralidad, honor, respeto, rectitud, todos de excelentes ejemplos que se cruzaron por mi camino. Mi padre estaba orgulloso de mí, repetía siempre “de una buena semilla, se obtienen buenos frutos así como de los buenos ejemplos se obtienen buenos consejos”. Nunca lo olvidé. Funcionó a la perfección.

Un poco mas grande, me percaté que había una sola cosa que aún no tenia, pureza, era lo único que me faltaba.

Ahora quiero pureza y conozco el mejor ejemplo de esto, es mas la veo caminar por en frente de mi casa todos los días cuando va al colegio. Si, una buena semilla, estoy seguro que dará buenos frutos y tengo el lugar perfecto para ella.

Ya tengo cavada la fosa en el fondo de casa, ese espacio especial que reserve junto al árbol de la “señorita”…

Lo único que espero es que estos frutos no sean tan amargos como la última vez, quizás mi elección de perseverancia y tenacidad no fue la mas acertada, pero funcionó, seguro que si, que perseveré no quedan dudas que perseveré ¿no?.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Mirándome

La amiga Lunática, en un episodio confuso debo admitirlo, me propuso un ejercicio que me pareció muy bueno. Utilizar las palabras: vida, amor, literatura, sexo, viaje y cine pera armar un texto más o menos coherente. La historia es que como mucho laburo no tengo, lo escribí.

El pequeño detalle es que no me avivé (y ella tampoco) que la consigna del desafío era “Este Blog también es Femenino e Inteligente”. Ninguna de las dos cosas son aplicables a este espacio, pero como soy un rebelde sin causa (?) lo posteo igual!! Allí va... Mirándome.



Y si tuviese vida?, y si mi reflejo esta vivo realmente, al igual que yo? Siempre me lo pregunto cuando me paro en frente del espejo. Que me diría? Tendría mi personalidad, mi voz? Sentiría amor? Me esta imitando a la perfección todos los movimientos porque es capaz de leer mi mente? Viviría igual que yo? O simplemente escaparía y se iría de viaje?.

Sin embargo la realidad, lo que veo, me dice que está allí, se mueve como yo, habla como yo, hace las mismas muecas entupidas que yo, hasta llora igualito a mi. Todos los días lo veo, después de bañarme, cuando me peino, cuando me afeito, cuando me lavo los dientes, cunado tengo sexo. Siempre presente.

Pero particularmente hoy no se en que piensa, no puedo leerlo, es literatura antigua y sin traducción, lo miro y su expresión no es la misma de siempre, sus ojos no son los de siempre, esta vez no se en que esta pensando, no se que hará después. No importa, seguro se le pasará pronto, mejor me dejo de imaginar cosas y me voy a la oficina porque llego tarde. A ver, la corbata bien, el cuello bien planchado, listo todo en orden.

Me voy, camino hacia la puerta y pum! Que pasó? Con que choqué?.

Giro lentamente mi cabeza, solo para ver con tristeza a mi reflejo, agarrando las llaves de la mesa y saliendo por la puerta de mi casa, dejándome inerte y sin sentimientos.

Ya mis preguntas no tienen sentido, como cuando la película termina en el cine, soy solo un reflejo, un recuerdo o ¿seré el espejo?, ya no importa, lo único seguro es que esperaré a que vuelva así puedo sentirme, aunque sea por unos instantes, otra vez vivo...

martes, 5 de mayo de 2009

Ladrón que roba a ladrón...

El colectivo no avanzaba, como todos los viernes a las seis, en la capital de la Republica Bananera de America del Sur, hay más autos que personas. Afuera una lluvia intensa bañaba la ciudad desde la mañana anterior y todo tiene olor a mojado.

Cedí mi asiento a una señora que entró totalmente empapada, y me fui para el fondo. Me perdí un rato en el escote de una muy linda pasajera que venia sentada, por lo que no se bien de donde salio, solamente escuché:

- Bueno señores, no quiero problemas así que calladitos y en orden me ponen las billeteras, relojes y celulares acá en esta bolsa, esto es un asalto!.

Miré al orador, no, mas bien miré el arma que tenía en la mano. Caminó algunos pasos como pasando “la gorra” mientras los asustados pasajeros llenaban la bolsa con sus pertenencias, hasta que de repente Pum!! Pum!! Y el tipo voló hacia atrás salpicando de sangre las húmedas ventanas y a algunos de los pasajeros. Me quedé mirando fijamente aquella escena, nadie salía de su asombro, nadie decía nada.

- Tranquilos! Tranquilos!! – Murmuró un tipo de traje, muy bien vestido, que se encontraba sentado en el fondo – Yo no tengo intenciones de lastimar a nadie mas, así que en silencio y muy despacio, sigan poniendo sus cosas en la bolsa que esto también es un asalto.

El nuevo ladrón parecía algo mas tranquilo, se acercaba a cada uno y amablemente los “invitaba” a depositar los valores en la bolsa. Cuando se acercó a ese viejito y lo golpeó con la culata del 38 largo en la cabeza, pensé decir algo intervenir de alguna manera.

No tuve tiempo a reaccionar, el viejito simuló sacar su billetera del bolsillo del saco y en un descuido del ladrón, le acertó un certero puntazo en el estomago que lo hizo retroceder con el arma clavada. Herido, dejo caer el revolver al piso al mismo tiempo que su humanidad se desparramaba sobre algunos asientos.

Antes de que el viejito, con la cabeza ensangrentada por el golpe, agarre el arma del suelo mojado del colectivo, el resto de los pasajeros movidos por el miedo o por instinto o por ninguna de estas cosas, comenzaron a sacar sus armas y a disparar hacia cualquiera que tuviesen cerca. Los que no teníamos armas, poco pudimos hacer, al igual que los que portaban navajas. Fueron diez segundos como mucho, y yo solamente atiné a tirarme de cabeza debajo de un asiento.

La sangre se escurría por los vidrios del colectivo que, a pesar de los tantos disparos, continuaban extrañamente intactos, ya no se veía hacia fuera, las lámparas manchadas de sangre del interior de la unidad proyectaban una luz rojiza intensa creando una infernal atmósfera.

El silencio se adueño de repente del lugar, todos los pasajeros estaba tendidos en el suelo y bañados en sangre. Me levanté lentamente tratando de sentir alguna herida. Estaba empapado de sangre pero no me dolía nada, no tenia nada. Nadie más se movía.

Sin meditarlo mucho, arranqué la bolsa de la mano muerta del ladrón y escapé corriendo por la calle angosta, mientras la lluvia lavaba mis culpas y la sangre de los demás.

lunes, 4 de mayo de 2009

Venganza

A duras penas las fuerzas le alcanzaron para arrastrarse por los últimos metros de aquella inmunda cañería, repleta de desperdicios y cucarachas. Salió y tomo una buena bocanada de aire.

Solo una cosa tenía en mente y nublaba todo su ser, quería venganza. Solo un tiempo atrás era la envidia de todos, nunca la habían tratado así y después desechada, abandonada sin explicaciones en un frenesí espumante. Se sentía inútil, descartada, humillada, solitaria.

Pero todo cambiaría, había regresado y esta vez era para siempre. Todo el esfuerzo que había realizado arrastrándose por la cañería había dado sus frutos, ya estaba a metros de ella que dormía placidamente en su cama. Solo quería venganza.

Cruzó sigilosamente por el cuarto, dejando rastros de la inmundicia de la cañería en la alfombra del lugar. Sin hacer ruido subió a la cabecera de la cama de madera, la miró por un segundo y se lanzó gritando “Jeronimooooooo!!!” a la cabeza que lo había visto nacer.


Dedicado a vos, si a vos, que tapas el desagüe de la ducha con esas bolas de pelos que vas haciendo en los azulejos del baño mientras te bañas. Algún dia volverán por ti.

Mi Lamparita

Era chico, bastante chico, por lo que estos recuerdos son nublados, desteñidos y llenos de fantasía, aunque gracias a mi curiosidad lograba entender todo lo que ocurría a mí alrededor.

Pocas veces lo había escuchado a mi padre decir estas palabras refiriéndose a la lamparita de mi habitación, aunque sus significados eran ajenos a mí. “Cambiarla”, “gastada”, “sucia”, “oscurecida”.

Cuando le decía que ya no podía jugar de noche, me miraba con tristeza y luego, alzando su vista, sentenciaba:
- Esto parece deterioro, se ha oscurecido, hasta parece contaminación. Vamos a cambiarla.

Desde mi lugar y con mis ojos infantiles solamente veía una nube negra, como suciedad, que opacaba la luz azulada y brillante que antes emitía.

Volvía al tiempo, con una lamparita totalmente nueva, hasta creo que brillaba entre sus dedos aún antes de que la colocara en su lugar. Con mucho cuidado se colocaba bajo la lámpara, estiraba sus largos brazos y la desenroscaba.

En la tierra, ningún científico pudo explicar el primer temblor destructor, para los próximos ya no quedaba nadie vivo como para explicarlo.

Ahora, una nueva esfera azul brillante y llena de vida ilumina mi habitación celeste, yo la miro extasiado, deseando que nunca, pero nunca más se oscurezca, porque por mas pequeño que yo sea, comprendo perfectamente que estos repuestos son demasiado caros y mucho más difíciles de conseguir.

jueves, 30 de abril de 2009

Adiós amor

Esto no está bien, nada bien, las cosas se le habían ido de las manos y nada salió como lo esperaba, a duras penas podía creer como los acontecimientos se precipitaron de tal forma.
Creyó estar dormida y que en cualquier momento iba a despertar de aquella oscura y bizarra pesadilla. Nada de esto sucedió, lo hecho no tenía vuelta atrás, el final es inevitable.

Solo aquella robusta mesa de roble que estaba en medio de la habitación los separaba, sus miradas se entrecruzaban en silencio, casi como si nunca se hubiesen hablado, como si fuesen desconocidos, como intentando leerse la mente.

Él no hablaba, tragaba sus palabras de desesperación mientras estas se convertían en lágrimas silenciosas. Esperando, aguardando el movimiento que pusiera fin a todo esto. Ella solo lo miraba fijamente.

El frío silencio inmóvil se rompió con el crujir de la silla donde ella estaba sentada, simultáneamente los dos miraron el cuchillo que estaba sobre la mesa. Su afilada hoja ya sin brillo se apoyaba sobre una gran mancha rojiza o más bien marrón ya casi seca por el tiempo transcurrido.

Una vez mas ella bajo la cabeza para observar a Natalia, que yacía inerte, boca arriba, en el piso sucio de la cabaña. La gran mancha cobriza que la rodeaba contrastaba con su ahora pálido y hermoso rostro haciendo resaltar esos ojos verdes que solo unas horas antes irradiaban vida.

Se levantó de la silla y fue hacia la ventana, la atmósfera de la habitación se tornaba irrespirable para ella. Luego de abrirla de par en par se quedó mirando el horizonte, su respiración se entrecortaba casi como sollozando. El sol dando sobre la ladera de la montaña le recordó su infancia, su adolescencia, como se habían conocido, el día que se casaron y se prometieron amor eterno, la noche de bodas, donde solo con diecinueve años había perdido su virginidad. Estos recuerdos la nublaban, al punto de ya no ser ella misma.

La lluvia no se hizo esperar, el olor a tierra mojada la sacó por un instante del trance de sus pensamientos. Desde la ventana podía ver el arco iris que nacía entre los sauces y el croar de los sapos funcionó como cortina musical de aquel cuadro.

Todo lo maravilloso de sus recuerdos, sumados a la escena que contemplaba ya no tenían sentido debido a lo que había acontecido. Pensó en sus hijos, como intentando desviar sus macabros sentimientos, como buscando una forma de alejar la sensación de decepción, desasosiego, pero fue inútil.

Ni siquiera los buenos momentos vividos con él, ni sus caricias, ni sus besos, ni sus cuerpos lograban arrancarle del pecho todo el dolor que sentía. Respiró profundamente y volvió a mirar el cuerpo de Natalia. Ya no había vuelta atrás, ya no.

Cerró con fuerza sus puños, tratando de juntar todas las fuerzas posibles y tomó el cuchillo ensangrentado de la mesa. Sin pensarlo se dirigió hacia él.

La camisa celeste estaba empapada, de su cabeza caía un hilo de sangre que se mezclaba con su nerviosa transpiración. Las manos ya estaban moradas por la presión de las sogas que lo sostenían y en la cinta de embalar que cubría su boca se veía un gran beso de rush.

Acercó su cara para ver la expresión de miedo de sus ojos. Él lloraba. Ella ni se inmutó.

- Te podría haber perdonado cualquier cosa, cualquier infidelidad – le susurró al oído con ira.
- Pero con ella ¿Por qué!!? – gritó.
- ¿Pero justamente con mi amante!!!? – fue lo último que dijo antes de enterrarle el cuchillo en el pecho.

miércoles, 29 de abril de 2009

Redundante rutina de vivir

Ya se había cansado de la vida, pero no de vivir, sino de su propia vida, esa rutina interminable de eventos que podía realizar hasta con los ojos cerrados. Despertarse, ducha, mates, bondi, laburo, trabajar, aguantar a su jefa, almuerzo, seguir trabajando, café venenoso, volver a casa. Cocinar, comer, mirar tele, dormir. Al otro día lo mismo o mas o menos lo mismo, así día tras día.

Los fines de semana, si el tiempo acompaña, solía haber más variedad. Pasear, salir a comer o al cine. Jugar al futbol, mirar futbol. Algo de sexo.

Pero últimamente ya nada de esto se le hacia original. La rutina, la maldita rutina.

Él no podía continuar así, no podía más, hizo un gran esfuerzo por modificar su vida. Casa, novia, trabajo, familia, todo era igual. Todos los días. Cuales eran sus objetivos, sus metas, sus sueños? Continuar sumergido en la rueda infinita de su recalcitrante rutina? Conocer lugares remotos y fantásticos? Gente, personas y personajes? Otras creencias? Otras culturas? Otros mundos?. Vivir!.

Lo logró, su gran esfuerzo dio frutos y lo logró.

Ahora vive en su mundo, vaga por las calles sin pensar, todos los días conoce personas nuevas, personajes y culturas nuevas, todos, pero todos los días sale a un mundo distinto con creencias distintas. Al menos dos veces al año viaja por un mes, siempre moviéndose a miles de kilómetros de su hogar.
Ya está, lo logró, escapó al fin de su rutina interminable de eventos que podía hacer con los ojos cerrados. Ahora anda con los ojos abiertos, bien abiertos… Pero duda, sospecha ¿cuanto tiempo puede durar esto?

Esta vez la rutina interminable de eventos, es más grande, la rueda es mas grande, pero no deja de serlo no sabe por cuanto tiempo puede considerar estar fuera de la rutina.

Por ahora vive y por eso duda.

martes, 28 de abril de 2009

Vamos que ganamos!!

Muy bien, la cuestión es más o menos así. El amigo Mamarracho ha organizado una suerte de concurso de “jóvenes” talentos donde se pedía el titulo de un post, solo eso, para luego los ganadores publiquemos sendos textos en su blog.

Al principio me pareció una boludez, si quiero publicar algo lo hago aquí y listo, pero después de darle vuelta a un par de cosas inconclusas y poder terminar algunos textos decidí enviar mi titulo.

Así que espero que pasen y den sus votos, no se bien si es correcto dar el titulo de mi post, porque es secreto la identidad de los postulantes, así que no lo voy a hacer, lo único que les diré es que hoy sale el 34 a la cabeza!!.

Deberán enviarle un mail a mamarracho con los tres títulos que más les gusten antes del jueves 30.

No sean ortivas y PARTICIPEN!! En una de esas gano algo por primera vez en mi vida!!!.

Para ver los títulos: Mamarracho

Para votar enviar un mail a: italomamarracho@hotmail.com

Gracias a todos!!

lunes, 27 de abril de 2009

Mirándonos el ombligo

Clonaciones. Alimentos Transgénicos. Animales transgénicos (alimentados con alimentos transgénicos). Perros fosforescentes. Virus y bacterias de laboratorio. Epidemias, Cáncer, SIDA, Dengue, Vaca loca, gripe aviar, gripe porcina (zafaron solo los caballos, porque acá se hacen empanadas con los perros!!).
Calentamiento global, capa de ozono. Inundaciones y sequías extremas. Calor y frío nunca vistos. Volcanes activos. Huracanes y tornados. Tsunamis y terremotos. Explotación minera, marítima y forestal de recursos no renovables a ritmos vertiginosos. Contaminación de los mares, los ríos y el aire. Extinción de especies. Guerras absurdas. Violación, asesinato, abuso infantil, trata de personas. Sigo?

Siendo optimista, creo que ya estamos condenados, no podemos continuar mirándonos el ombligo sin que nos importe nada de nada. Estamos en picada y ya no hay timón que alcance para darle un rumbo nuevo a todo esto…
También siendo optimista, espero que mis hijos mueran de viejos…

viernes, 24 de abril de 2009

Para toda la vida

Fabricio no estaba bien, se lo notaba nervioso, un poco triste, justo a él que era el primero en sonreír, que siempre estaba de buen humor haciendo chistes y disfrutando de la vida. Fabricio le confesó entre lagrimas a un compañero de laburo, que no había superado la muerte de su esposa Sabrina a pesar de los dos años transcurridos. No le gustaba reconocerlo, pero la extrañaba demasiado.

Su compañero, que practicaba frecuentemente el espiritismo lo presionó hasta cansarlo para que asista a una de las reuniones y así contactarse con ella. No le quedó otra que aceptar la invitación.

Toco la puerta de aquel antiguo conventillo de San Telmo, mientras sentía como su corazón le explotaba en el pecho. Del enorme portón de la casa apareció una figura espectral, una anciana pálida enfundada en un largo vestido negro que le dio la bienvenida. Dentro del salón, lo esperaban ansiosos los demás participantes de la reunión sentados alrededor de una vieja mesa redonda de madera. Todo pasó muy rápidamente sin darle tiempo a racionalizar lo que estaba pasando. Fabricio pudo hablar con Sabrina. Ella, al igual que Fabricio, lo extrañaba muchísimo y sufría demasiado por lo que deseaba volver.

Finalmente la reunión terminó entre lágrimas y abrazos. Fabricio volvió a casa, se sentía mucho mejor ya no tenia esa sensación en el estomago.

Al otro día se despertó sobresaltado al escuchar a Sabrina llamarlo a desayunar mientras corría las cortinas de la habitación para dejar entrar los primeros rayos del día. Ella se acercó hasta Fabricio y le dio un beso en la frente, tal como lo había hecho por más de treinta años y se retiró a la cocina. Sorprendido y asombrado se levantó de la cama sin decir una sola palabra, haciendo todo lo que ella le indicaba. Desayunaron agarrados de la mano, todo parecía como hace más de dos años, justo antes de la enfermedad.

La ropa planchada y la comida casera volvieron a ser cotidianos, la novela de la tarde en el televisor de la cocina y los pelos en la ducha del baño también. Ella desbordaba felicidad, se la notaba alegre aunque siempre repetía lo mismo “la mujer no puede faltar ni un minuto en su hogar, porque todo se convierte en un asco”. Había mucho para limpiar, papeles tirados por todos los rincones, arreglar el techo del baño que se caía a pedazos por la humedad, recuperar las pocas plantas que quedaban, comprar ropa nueva, etc, etc.

Al mes, Fabricio ya estaba cansado de pintar techos y rascar pintura vieja, de ordenar toda la casa, de lavar, y como con el tiempo había perdido el hábito de conversación, solo se escuchaba por la casa la metálica, estridente y aguda voz de Sabrina ordenándole alguna nueva tarea doméstica.

Volvió solo a aquel antiguo conventillo de San Telmo. Nadie comprendía por que estaba pidiéndolo, pero ninguno lo impidió, le dijeron “adiós” a Sabrina deseándole un buen viaje de ida y felicidad eterna en el mas allá.

Fabricio hoy es feliz, es siempre el primero en sonreír y siempre está de buen humor haciendo chistes y disfrutando lo más que puede de la vida.

jueves, 23 de abril de 2009

Que me dicen los muertos

Hace no mucho tiempo me di cuenta que algo extraño y misterioso me está pasando. Escucho voces, pero no voces comunes, sino voces de personas muertas. Si! Como le lees, personas muertas!.

Volviendo mentalmente en el tiempo, suelo pensar que esto me pasa desde siempre, siempre escuche estas voces, pero lo que me sucede últimamente y me está asustando es que estas voces me influyen, cambian de alguna manera mi comportamiento o por lo menos eso es lo que siento.

Seguro que muchos de ustedes oyeron hablar alguna vez de personas a la que el espíritu de un muerto lo obliga a hacer cosas que no quiere o que si quiere pero no fue conciente por voluntad propia como para hacerlo hasta que estas voces se lo pidieron.

Esto es precisamente lo que me esta pasando cuando escucho las voces hermosas de los muertos. Algo definitivamente cambia en mi cuando escucho las voces por ejemplo...

De Bob que me dice “Emancipate yourselves from mental slavery; none but ourselves can free our minds.”*

Cambian todo mi ser, como si su errante espíritu me dijera que hacer.

Loco no? Y vos ¿escuchas las voces?.

* Redemption Song - Bob Marley

Las 15 de Word

Una de las primeras lectoras asiduas de este blog (Loca (Natalia)) no estaba segura si alguien estaba dispuesto a cumplir con lo requerido por otra amiga de este blog (Pufla) por lo que me ofrecí como voluntario para cumplir con esta ardua tarea.

La cosa es más o menos así, debo nombrar quince cosas que amo de mi vida cotidiana, diaria, corriente, habitual, común (Se entiende?) y designar a cinco personas mas para que hagan lo mismo.

Bien, esto es lo que yo amo…

1- Tomar mate y comer Chocolinas en el desayuno.

2- Despertarla con mimos, caricias y besos así está con buen humor el resto del día.

3- Hablar con desconocidos (cualquiera y en cualquier lugar).

4- Pararme en una esquina y mirar para arriba algunos segundos, para luego bajar la cabeza y ver que alguien mas fija su vista donde antes estuvo la mía.

5- Las 17:59hs los días de semana, las 22hs del sábado y las 15Hs del domingo.

6- Escribir algo, cualquier cosa y que al releerlo me saque una sonrisa, me ponga a pensar o me haga llorar.

7- Imaginarme de viejo, malcriando a mis nietos y diciéndoles todo el tiempo cuanto los amo.

8- Escuchar música, cuanto más fuerte mejor.

9- El beso de la secretaria del Gerente y ese olor a ángel que tiene en el pelo. (Ya se esto es solo los días de semana... pero me voy a tomar algunas licencias).

10- El abrazo y el beso que me da cuando ella llega del trabajo.

11- Acostarnos a dormir para quedarnos hablando un rato más.

12- Preparar la cena juntos.

13- Fumarme “uno” después del gimnasio. (Con esta la cagué!)

14- Las risas del almuerzo en el comedor de la oficina.

15- Amar de la forma que lo hago.

No fue tan difícil como creía. Además, escribir esto casi sin pensarlo me dejo una sensación inexplicable en el cuerpo, terminando de corroborar el hecho de que soy MUY FELIZ!!.

Las personas que nombro a continuación fueron elegidas por un sorteo realizado el día de la fecha en presencia del Escribano Publico Dr Garompeta quien guardó todas las garantías del caso:

Casi Vero (La que por poco fué Verónica)
Psicoloca (Consultorio Virtual)
Lunática (mundo-lunatico)
La Solitaria (La solitaria)
Mi Persona (Amontonando cachivaches)

Si alguno de los sorteados “en buena ley” no está interesado en realizar esta tarea no recibirá premio...

Suerte!!

Fe de Ratas:

Me olvidé de una fundamental, asi que la ponemos...

14(1/2)- Soñar. (todas las noches y acordarme al otro día).

miércoles, 22 de abril de 2009

Sin vueltas

NOTA: Ya se que es largo y se van a perder, pero tratar de leer de corrido, sin intentar comprender el texto, si no entendés algo no importa continua leyendo...

Dejame hablar, dejame hablar... Si no me interrumpís te explico bien que fue lo que paso. Porque si vos le das bola a las estupideces que se andan diciendo por ahí, claro, como no te vas a poner así. Sobre todo, después que el boludo ese de Sergio, -el pedazo de bocón ese que abre la boca y se le caen las boludeces- se delira con toda esa manga de idioteces que lo único que logra es armar quilombo entre los amigos. Porque yo, antes que nada soy amigo tuyo. Buéh, amigo... lo que se dice amigo, no. Digo, de esos amigos que por ahí desaparecen por un tiempo, que vos no sabés que es de la vida del tipo, pero están. ¡Carajo si están! Porque vos lo llamás y el tipo ahí, de fierro. Siempre listo! Y vos lo mismo con él. Vos lo mismo, ojo... Pero el caso es que... Como te lo digo..? Viste cuando te cuentan eso del escorpión que le pide a la rana que lo ayude a cruzar el río? El de la rana... que le dice que no porque la va a picar y el escorpión que no... que cómo te voy a hacer eso... que si te pico nos ahogamos los dos... y va el chabón y la pica justo cuando están en el medio del río y se cagan ahogando los dos. La rana y el escorpión. No te acordás? Que el escorpión le dice, justo antes de ahogarse, le dice "Perdoname, está en mi naturaleza" Buéh, creo que lo que pasó estaba en mi naturaleza. La cosa fue mas o menos así: yo estaba acodado en la barra, con el vaso de ron con coca reglamentario... ese que tomo yo, sin limón, porque dicen que el limón te hace doler la cabeza, viste?. Bueh, la cuestión es que ya me había clavado unos dos o tres vasos, y digamos que estaba un poco picadito. Pará, pará. No me mirés así. No estaba borracho. Estaba... digamos… alegrón. Miraba para acá y para allá, como sin prestar atención, pero vos sabés bien que yo puedo estar hablando con vos del sentido de la vida, y si mis ojos ven una mina que me gusta, la siguen hasta debajo de la cama. La cuestión es que Jimena estaba pavonándose por ahí... Jimena, esa que antes salía con Sergito... la que tiene una cara... como te puedo explicar... de esas minas que no tienen prejuicios, viste?... una cosa así como la prima de Alberto. Bueno, la cuestión es que la mina bailaba y bailaba, toda provocativa, y yo meta mirarla y mirarla. Por ahí la veo pasar a Cyntia, que me saluda desde lejos, pero no le quise dar bola, porque sino la gorda se me pega y no me la saco mas de encima. ¡Porque es buena mina, eh!? Pero es muy pesada. Y no lo digo solamente porque está gordita, porque antes, cuando no me daba bola, estaba bastante buena. Mas de uno se la quería ganar. Ta bien, ta bien. No bufés mas. Vuelvo al tema: Jimena sigue bailando y cada tanto marca para la barra. Porque lo que tiene es eso, es muy mirona. Además....baila de lindo!!! La historia es que yo apuré el trago, y me mandé para donde estaba ella. Le estiro las manos y me las agarra. Como te podrás imaginar, ahí nomás empecé a pelar mi mejor repertorio de baile. A los dos minutos la minita me dice: "Ah!!! Pero sabés bailar!!! "Si. Tres años en la Pitman" le digo. Y yo dale que va! Y hasta ahí, todo bien. Pero, vos viste como son estas locas, porque están todas locas. La tipa me manda que el novio la engañaba con un estibador. No Sergio. Nooo, Sergito noooo. Porque será medio boludo o lo que vos quieras, pero el tipo, como dicen en Brasil "Pra frenchi". No, un novio que tenía, que se yo. Uno. Parece que el chabón era de ir y venir, y esta con el rollo. Ahí fue cuando me dije "Hoy te toca" "Hoy puede ser" Entonces…, escuchame, escuchame. Entonces yo le doy letra a la mina: como puede ser!? Justo a vos!? Estaba a punto de empezar a tirarle mierda al chabón, a prender un poco más el fuego, pero un poco, no mucho viste. Para que no queme del todo y me termine quemando yo. Entendés. Y fue ahí cuando entró y se me paró al lado. No lo podía creer loco!!! Mirá que hay millones de boliches, eh? Y el tipo justo tiene que venir a caer adónde estoy yo. Eso es tener mala leche. El no se dio cuenta de que yo estaba ahí, aunque a lo mejor si, pero se hizo el boludo, como para estudiar el terreno, viste? Encima era grandote. Es grandote, bah! Mas grande que Pepe, si hasta creo que me saca dos cabezas. Y menos mal que hace un tiempo que dejó de ir al gimnasio que iba, sino seguía creciendo. Para colmo vino con dos amigos, que se ve que trabajan con él, cuando era patovica en City may, porque de ahí es que viene la historia... No me digás que te pensabas que era el novio de Jimena?? Nooooo, nada que ver. El coso este me la tenía jurada desde hacía un tiempo, porque yo me gané una minita que se quería levantar él. Porque, claro, los tipos que están en los boliches siempre ganan, y no se bancó que un perejil como yo lo madrugara. La piba no era gran cosa, pero la actitud le jodió, aparte que lo gastaban todos los que paraban con él. La cuestión es que yo tuve que aflojar mi avance con Jimena y empezar a cuidarme del ñato este, porque la verdad es que me la veía fulera. Además, acá entre nosotros, no se si alguno de los pibes iba a saltar por mi, porque estos la juegan de amigos, pero cuando tienen que estar, no están... no son como nosotros, viste? Que capaz que alguna vez nos mandamos un moco, pero cuando las papas queman, estamos ahí para hacerle frente a lo que se venga... no? Bueno. El coso este me dice "Vos y yo tenemos que hablar". "Tenemos que hablar" ¡Andá a la concha de tu madre! Le dije, Yo con vos no tengo nada que hablar. Ni con vos ni con los tarados esos que trajiste. Y me le paré firme. En realidad tenía un cagazo padre, porque pensé "Estos ahora me matan". Pero no podés amainar. No podés. Porque estos tipos la juegan con el lomo ¿viste? Ellos imponen presencia, nada más. Pero se encontraron con uno que les hizo frente. Un loco dirás vos. Si, pero un loco que se plantó y no se apichonó. Porque, escuchame bien, porque si todos nosotros nos plantáramos de vez en cuando y le diríamos que con nosotros no se jode, otra sería la historia. Que me vienen con la deuda externa, que te plantan la bandera si no pagás, que la globalización, que con los poderosos no se puede. Que se vayan a la renegrida concha de su madre, viejo! Pero bien a la concha de su madre! Entonces, como vi que la bestia ese se quedó, ahí… medio cortado por mi reacción, yo –la verdad- me agrandé. Si, me agrandé y se la seguí. "Vos y todos esos culosroto que trajíste se pueden ir bien a la mierda" El tipo medio como que cambió la cara. Se fue transfigurando y medio como que crecía cada vez más. Me agarró de la camisa, de eso me acuerdo. Me revoleó para donde estaban los otros parados y… después no me acuerdo bien lo que pasó. La cuestión es que me desperté en una plaza, sentado debajo de un árbol viejo, con la camisa toda rota y manchada, mitad con sangre y mitad con vaya uno a saber qué... Eso me dio bronca, ves? Porque era la camisa azul... esa que tanto me gustaba, te acordás?... La azul que parece de seda... si una vez te la presté cuando te querías ganar a una minita que hacía promociones, no te acordás?... Que te vas a acordar, si vos no le das bola a la pilcha... La cuestión es que abrí un ojo... quise abrir el otro pero eso no fue tan fácil. Tenía acá todo una cosa así, hinchada... Y dolía!!! Cómo dolía!!! Me levanté como pude, y veo que ahí nomás, en un banco, estaban el Julio y Sergito. Se vé que ellos me habían llevado hasta ahí. Los miré y estaban bastante arruinados. Cuando ven que me estoy acercando, salta el Julio y me grita: La puta madre que te parió!!!.. A vos te parece? Yo me acababa de despertar, y el chabón en lugar de preguntarme si estaba bien, de ayudarme o lo que sea, va y me insulta. Yo le pensaba contestar, pero como no me acordaba de nada de lo que había pasado me dije: y si este cobró por culpa mía?... entonces me la banqué como un duque, y esperé para que siguiera hablando... "Siempre el mismo bocón!! Vos y esa lengua que tenés –me dice- que no para nunca!" "Para que mierda me tengo que juntar con gente como vos, que lo único que saben hacer es quilombo!" Se había enojado un montón Jorge. Pero mal, mal. Con decirte que si no se mete Sergio y lo para, el chabón me quería recontra cagar a trompadas! Te imaginás? Lo único que me faltaba era seguir cobrando. Cuando se calmó un poco, y cuando digo un poco digo exactamente eso, porque todavía el chabón está caliente conmigo. Mirá que lo llamé varias veces y no me atiende. Bueno, cuando se calmó me dice..: "Pensar que el grandote ese lo único que quería era venderte una rifa". Yo me quedé, como decirte, helado. Pero, ¿cómo una rifa? Claro, resulta que el pato vica me encaró para venderme una rifa, porque parece que están juntando plata para comprar máquinas nuevas, de ésas que te cuentan los pasos que das…, a que velocidad, que se yo. De esas con todos los chiches para el gimnasio. Qué me iba a imaginar que era por eso!? ¿!A quién se le ocurre ir a un boliche a vender rifas!? Dejame de joder…! Entonces fue cuando apareció Laurita…, tu hermana. Vos sabés como soy, no? Para mi las novias y las hermanas de mis amigos no tienen sexo, son muebles... Aunque hay cada mesita de luz, que mamita querida...no, no, en serio. Yo soy, ante todo, muy respetuoso de las minas de los demás, y de las hermanas de los amigos. Pero también vos tenés que entender que yo estaba todavía un poquito mareado por el escabio, y que necesitaba un poco de contención, porque me habían dado para que tenga, guarde y reparta... Y... y también viste como es Laurita... re dulce, tierna.... es como si tu vieja te viene a cuidar cuando estás enfermo... y se ve que yo le inspiraba algo de... como decirlo, no era lástima, no... era, digamos... ternura, eso! Ternura es la palabra. Ella se apareció de golpe entre nosotros y me empezó a defender. Cuando los otros se calmaron me dijo: Uhhh, cómo estas!! Dejame que te cure. Y la verdad es que... tiene una mano!!! Parecía una enfermera loco. No sabés lo bien que me atendió. Además yo necesitaba algo de afecto, y se nota que ella es una mina de corazón, y ahí nomás le pintó el lado maternal. Y me empezó a acariciar, y acariciar, con esas manos tan suaves que tiene, y me miraba con esa carita dulce que... pará, pará. Calmate, no es lo que estás pensando. Todo esto te lo digo pero de onda. Mirá si yo me iba a estar calentando con tu hermana... Entonces me dijo que necesitaba un botiquín para curarme, que tenía uno en la casa. Y me llevó nomás a la casa… ¡Lo tiene lindo el departamentito, eh!! Se nota que es una mina limpita. Todo ordenadito, con olor a cera. Yo no sentía olor a cera desde que mi vieja le daba cada estrolada al piso de madera que lo dejaba impecable. -Bueno, así quedó, con la cintura hecha polvo.- Bueno… esteee… Bien! Nooo, un fenómeno! Me dejó bieeeenn! Me curó. Lindos ojos tiene tu hermana, eh. Que color son? Porque muy claros no son. Pero lindos, sí. Si es varón le vamos a poner Fernando. Como vos...

martes, 21 de abril de 2009

Cena de soltero

Luego de que nos echaran de la residencia, debido a los “ruidos” molestos que provenían de mi habitación por las noches, mi chica alquiló un departamento junto con otras dos amigas. Yo, después de un par de meses cuidando el departamento de una amiga, finalmente encontré MI departamento de soltero.

Solamente un año viví solo, pero las peripecias ocurridas durante este tiempo hicieron que parecieran diez veces más. Por ese entonces todavía cursaba un par de noches por semana, esos días se me hacían interminables, laburo de 9hs a 18hs y facultad de 19hs a 23:30hs y si, 1hs de viaje entre un lugar y el otro.

Una noche, recontra repasado de hambre me escapé de la facultad. Llegue a casa y fui directamente a la heladera, nada, un par de botellas de agua y una cebolla vieja y brotada. Encaré a la alacena y la abrí, un olor nauseabundo me hizo retroceder un par de pasos. Mierda!, lo único que había era un paquete de galletas, abierto anda a saber cuando (las primeras 5 galletas estaban verdes) y una lata de “algo”, posiblemente paté o picadillo, no lo se porque la lata no tenia etiqueta. Decidí no intentar abrir la lata, su forma, anteriormente plana, se había transformado en algo así como una pelota de tenis de metal por lo hinchada que estaba.

Miro la hora, 21:57, en San Telmo los pocos mercados cercanos religiosamente cierran a las 22Hs. Casi sin pensar agarro 20 pesos de la billetera, las llaves y salgo corriendo.

“Dale Chino!! Copate!!” pensaba mientras caminaba las 2 cuadras que me separan del mercadito. Juro que llegué antes de las diez, uno de los Chinos fumaba en la puerta, las persianas del mercado ya estaban bajas pero la pequeña puertita estaba abierta.

Creo que no me hizo falta rogarle demasiado al Chino fumón, entre por la pequeña puerta de la persiana y me fui derechito a las hamburguesas. A la China de la caja no le hizo mucha gracia mi aparición de ultima hora.

- Tlece co veinte! ($13,20) – dijo la chinita.

Saque el arrugado billete de 20 del bolsillo y se lo dí sin decir nada.

- No monedas! Calamelos?

- Si! Todo bien. – contesté, el hambre nublaba mis sentidos.

La china se estiró y agarro el frasco de “palitos de la selva” (Caramelos legendarios por estos pagos). Me dio un puñado considerable que guardé rápidamente en el bolsillo.
Justo cuando se disponía a darme el resto del cambio, agarró el billete que le había dado, lo miró a trasluz, lo raspó contra el ticket y dijo;

- Falso, billete falso!!

- Como que falso!!?? – mientras agarraba el billete.

La China tenía razón el billete era falso, me quería matar, ya era demasiado tarde como para que vuelva a buscar otro y de que me fíen las cosas ni hablar. Pedí perdón por la confusión y salí del lugar.

Mientras caminaba de vuelta a casa escuchando claramente como mí estomago hacia ruidos, metí la mano en el bolsillo. Allí estaba! mi salvación, el puñado de caramelos palitos de la selva, 16 caramelos. Listo!, pensé, resuelta la cena.

Mientras comía y disfrutaba de cada uno de los caramelos sentado en la puerta del edificio me reía solo, estaba cenando afuera y sobre todo gratis!

lunes, 20 de abril de 2009

El carrito

Como ya es costumbre el fin de semana salimos con mi chica a hacer las compras para la semana al supermercado.

Siempre pasa lo mismo, ella agarra el carrito y se olvida completamente de que yo estoy a su lado. Como venganza, cuando anda distraída, agarro alguna cosa del carrito y lo dejo en la góndola, pero eso es otra historia.

Resulta que nunca me molesto dejar el carrito “huérfano” por el súper, dejarlo en algún lado e ir a buscar algún producto en particular y volver a buscarlo. Me costo muchísimo tiempo que mi chica adopte esta tendencia, ella no se desprendía del carro ni que su vida dependa de ello, pero con el tiempo le hice entender que era una estupidez y que nadie te “robaría” el carro, no tiene sentido.

Esta vez no fue la excepción, paseamos por TODO el lugar, llenamos el carro y nos fuimos a la caja, paso para el otro lado y comienzo a meter los productos en las bolsas. Ella es de llevar boludeces innecesarias que se amontonan en la alacena, pero a medida que guardaba las cosas me fui dando cuanta que había algo raro, primero, un desodorante de hombre que jamás usaría, segundo, un jabón liquido marca “Tachito”, tercero, edulcorante (¿?) juro que no me dí cuenta ni como ni cuando... en una de esas “abandonadas” del carrito habíamos agarrado el de otra persona que estaba medio lleno.

Por suerte la cajera se lo tomó con humor, no tanto como el dueño del carrito que estaba muy indignado y mi chica que no paraba de decirme incoherencias.

viernes, 17 de abril de 2009

Y a la otra cosa se me olvidó

Uno de los que me traían cerró la puerta del ascensor.

- Que te hiciste!!!!? – me gritó desde la puerta del departamento.

Yo, apoyado a duras penas en la pared del estrecho pasillo que da a la puerta del departamento.

- Nada.

- Como que nada!!?? – Mirándome desde lejos.

- Yo no me hice nada, el auto salió de atrás del colectivo y yo venia mirando para el otro lado... y - No podia ni hablar. Ella entro sin decir nada mas.

El enfermero me ayudó a entrar al departamento, me dejó en el sillón y se fue sin decir una palabra. Por suerte estaba saliendo del laburo y me cubrió todo la ART.

- No fue tanto che! Sos un exagerado!! – creo que sonreía con placer.

Tenía razón, no era para tanto, pero el auto por suerte era un 206 que tiene la trompa del chasis bajita y al pagarme en las piernas me levantó en el aire evitando que me pasara por arriba.
Pero a mi me dolía todo.

- Pareces mi vieja!! Y por favor tratá de no gritar porque se me parte la cabeza. - le dije con mi último aliento.

Nunca en mi vida había sentido un dolor como este, eso que jugué con tres grados bajo cero, en una cancha escarchada en el Roca Rugby Club y me quebré la clavícula en ese partido.

- Pobrecito, mi amor y por cuanto tiempo no vas a poder ir a jugar a la pelota?

Que hija de puta!! Había volado por el aire y roto un parabrisas con la espalda, ayudado con el codo, y la tipa lo único que le interesa es saber por cuanto tiempo no voy a ir a jugar al fútbol???.

Ese día aprendí dos cosas, a mirar cuando cruzo la calle y a la otra cosa se me olvidó.

Rezando

Mi abuelo Marcos, como buen gallego, siempre laburó en su casa. Tenía uno de los talleres mecánicos más grande de la ciudad en el que siempre había gente.

Entre la casa y el taller había un pasillo largo y angosto, justo a la mitad y amurado a la pared, yacía una imagen de Cristo de madera casi a tamaño real (o por lo menos visto desde mi perspectiva de niño). Recuerdo muy bien, que mucha gente le pedía permiso a mi abuelo para pasar a rezarle, él por supuesto que no se negaba.

Un buen día llegó un hombre de unos 40 años que le pidió permiso para rezarle a la imagen, mi abuelo accedió y este pasó.

No habían pasado ni cinco minutos cuando el tipo salió a las puteadas y todo colorado, con mi abuela atrás gritándole barbaridades.

Abuelo – Que pasa mujer!!??? Deja a ese hombre en paz!! (en voz Española)

AbuelaSacada – Que es un atorrante!! un sinvergüenza!!

Abuelo – Que lo dejes mujer!!! Que ha sucedido?

AbuelaSacada – Pues que estaba rezandodole al Señor…

Abuelo – Claro, que querías que hiciera??

AbuelaSacada – Pues, que estaba pidiendo dinero…

Abuelo – No es para tanto mujer, yo también rezo y pido cosas materiales!

AbuelaSacada – Le estaba pidiendo dinero para irse con las putas!!!!

jueves, 16 de abril de 2009

En cualquier momento II

Que malo. Estoy solo casa, escuchado música tranquilo y escribiendo.

Que bueno. Ella debe estar por llegar en cualquier momento.

La mejor parte de tocar

“Lo más sensual de tocar es, a veces, el instante antes de sentir,” dijo ella en mi oído.

Pero olvidó mencionar que lo más tortuoso de tocar es, tal vez, el instante después. Ese segundo cuando te das cuenta que el deleite se acabó y lo único que te queda son las ansias y lo único que te ayuda a sobrevivir segundo tras segundo es el delicado recuerdo de su rozagante piel, aguijoneando tus manos hasta que tengas la oportunidad de volver a tocarla.

Tal vez, después de todo, la mejor parte de tocar es ser tocado. Justo como ella me tocaba en este momento y todo otro momento en el que estábamos juntos. O quizás es tocar. Sentir su tersa piel, tan similar a los pétalos de una rosa.
La única cosa evidente es que lo más tortuoso de tocar es el momento después de haberla tocado. Ese doloroso momento cuando ya no siento su calor y mis manos se tornan frías y míseras.

Una chica al “rosa” vivo

Volvía de almorzar por acá cerca de mi laburo con un par de compañeros, cuando veo venir una señorita muy linda con su hijita de tres o cuatro años agarrada de la mano caminando despacito.

En una de esas le suena el celular, suelta a la cría y contesta el telefonito sin dejar de caminar, aunque ahora mas lentamente.

No deben haber dado cinco pasos cuando la nenita se tropieza y comienza a caerse de cara al suelo. En la desesperación manotea la pollera de la mamá (que estaba muy buena…¿Ya lo había dicho?) que instantáneamente se rompe y se cae al suelo, dejando al descubierto una tanguita rosada hermosa!!.

La pobre mina no sabia que carajo hacer, se le cayó el celular al piso y agarró los harapos que estaban en el suelo e intentó en vano taparse de alguna manera.
Hacia rato que no me reía de esa forma, encima cuando le ofrecimos ayudarla nos puteó de arriba a abajo... Lo tenía que contar.

miércoles, 15 de abril de 2009

En cualquier momento

Que bueno. Estoy solo casa, escuchado música tranquilo y escribiendo.

Que malo. Ella debe estar por llegar en cualquier momento.

Futbol: Cosa de hombres

Se puede aprender mucho de un hombre con solo preguntarle de que juega al futbol, esta es una teoría que desarrollamos por estos días con mi hermano, que se vino del sur a pasar unos días y “de paso” ver el Quilmes Rock.
La cuestión es más o menos así, las personalidades de cada uno se ven reflejadas por la posición que ocupa en el campo de juego (soy todo un periodista deportivo…).
En el futbol “clásico” podes ser: defensor, mediocampista o delantero.

El defensor se caracteriza por tratar de quitarle la pelota al contrario por cualquier medio posible o hacen regir la ley de Monzón (a Monzón este lo echaron a los 5 minutos de la final del mundial Italia 90) que pase la pelota pero no el jugador. Psicológicamente, el hecho en sí, es querer lo que el otro tiene, en este caso la pelota, por lo que no estamos muy errados al afirmar que al que le gusta jugar de defensor es altruista, envidioso, celoso. Siempre atento a su único impulso “quiero lo que el otro tiene”.

El delantero en cambio, ya tiene el objeto de deseo (siempre le pasan la pelota), lo que no quiere es prestárselo a los demás, no lo quiere compartir con medie, ni siquiera con sus propios compañeros y mucho menos con los defensores contrarios. Así decimos que el delantero es egoísta e incluso, despreocupado y dejado, porque cuando pierde la pelota, generalmente no es él quien la recupera, sino sus propios defensores. Llegado el caso que luego de perder la pelota, el otro equipo meta un gol, este delantero egoísta culpará a los defensores desligándose de cualquier responsabilidad del caso.

El del medio o mediocampista, y aquí discrepamos con mi hermano, no sabe que es lo que quiere, muchas veces quiere la pelota solo para él y muchas otras se la quier robar a los demás. Para mi hermano estos especimenes son tradicionales, incluso hasta negociadores. Para mi son personas sin carácter definido que buscan desesperadamente que el defensor les grite “Baja!!” y que el delantero les grite “Subí!!” así encuentran un sentido para sus vidas. Ha! Y son los que mas lloran si se ligan una patada.

Y si, de estas no salimos, podemos ser egoístas y despreocupados o altruistas y envidiosos o indeciso, tradicional y negociador.

Ya saben chicas y si no pregunten…vos de que jugas?

(Si ya se no me olvidé de los arqueros, pero no quiero herir sentimientos, lo único que tengo que decir es que son lo menos. Como la van a agarrar con la mano!!!??).

martes, 14 de abril de 2009

Niños de ayer

Cualquiera de nosotros que fuimos niños durante los 80’s o incluso antes ¿Cómo sobrevivimos a esto?.

De niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad ni bolsas de aire... Ir en la parte de atrás de una camioneta era un paseo diferente con efectos especiales y ojos llenos de lágrimas por el viento.
Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo. No teníamos tapas con seguro contra niños en los frascos de remedios, enchufes, veladores. ¡Ni en la puerta del auto!

Cuando andábamos en bicicleta no usábamos casco. Tomábamos agua de la manguera del jardín y no de una botella de agua mineral.

Gastábamos horas y horas construyendo autitos con rulemanes como ruedas y los que tenían la fortuna de tener calles inclinadas los echaban a andar hacia abajo y en la mitad se acordaban que no tenían frenos.

Después de varios choques con los matorrales y yuyos aprendimos a resolver el problema. Sí, nosotros chocábamos con matorrales, no con autos, no había problema.

Salíamos a jugar con la única condición de regresar antes del anochecer.

La escuela duraba hasta el mediodía, llegábamos a la casa a comer.

No teníamos celular... así que nadie podía ubicarnos. Impensable.

Nos cortábamos, nos rompíamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo una demanda por estos accidentes. Nadie tenia la culpa, así aprendimos lo que es la responsabilidad.

Comíamos bizcochitos, pan con mantca, chocolatada, tomábamos gaseosa con azúcar y nunca teníamos exceso de peso porque siempre estábamos afuera. Jugando.
Compartíamos una bebida entre cuatro... tomando en la misma botella y nadie se moría por esto ni se contagiaba de nada.

No teníamos Playstations, Nintendo 64, X boxes, Juegos de vídeo, 99 canales de televisión en cable, videograbadoras, sonido surround, celulares personales, computadoras, chat en Internet... Sino que la diversión eran los amigos del barrio. Salíamos. Andábamos. Explorábamos.

Nos subíamos en la bicicleta o caminábamos hasta la casa del amigo, tocábamos el timbre... o sencillamente entrábamos sin tocar y, diciendo Buuuueenas. Allí estaban y salíamos a jugar. ¡Ahí, afuera!.

¡En el mundo cruel! ¡Sin un guardián! ¿Cómo hacíamos?
Hacíamos juegos con palitos y pelotas de trapo, en algún equipo que se formaba para jugar un partido; no todos llegaban a ser elegidos y no pasaba ningún desencanto llevado a trauma.

Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y cuando perdían un año lo repetían. Nadie iba al psicólogo, al psicopedagogo, nadie tenía dislexia o TOC, simplemente repetía y tenía una segunda oportunidad.
Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades... y aprendimos a manejarlos. Como lo extraño… ¿y vos?.

Macchiavello tenía razón

“El fin justifica los medios...” - no creo que este hombre tenga razón - pensó Leo, y siguió leyendo recostado en su sillón. “...los hombres nunca hacen nada bueno, a menos que la necesidad les conduzca a ello...”. Totalmente sumido en su lectura, Leo no noto que su padre había llegado de la calle. Se le notaba alcoholizado, de mal humor. Leonardo hizo como si el hombre no existiera y siguió leyendo, “... Debéis, pues, saber que existen dos formas de combatir; la una con las leyes, la otra con la fuerza...”. Esta vez el grito del padre enfurecido lo distrajo de su lectura por completo. Leo lo observo muy serio, mientras el padre le recriminaba con alaridos que era un vago, y que lo único que hacía era leer y escribir estupideces.

Leo hizo como si nunca lo hubiese escuchado y siguió con su lectura, “...La primera es propia del hombre, la segunda es de las bestias,...”. Esta reacción molesto aun más su padre, el cual ya al borde de la violencia, comenzó a lanzarle bramidos de odio, y mientras le espetaba con un asqueroso aliento etílico, que se dedicase a algún trabajo de hombre y que la poesía era cosa de “mariquitas”, el joven interrumpió nuevamente su lectura. Colocó el libro sobre su regazo, y con extremada calma le dijo al padre que lo dejara leer en paz, y que como a él le gustaba ir a emborracharse con sus amigos, el disfrutaba de la literatura. Después expuso su mejor sonrisa y siguió leyendo con toda calma; “...pero como la primera muchas veces no basta, conviene recurrir a la segunda...”.

El padre ya totalmente colérico por la respuesta que le había dado Leo, en un arranque de ira, le dio un manotazo al libro, que voló por los aires, rebotó contra una pared y fue a dar al suelo, y se fue mascullando entre dientes que su hijo era un maricón que no servia absolutamente para nada. Leonardo observo calmado como se alejaba, y luego lo siguió hasta la cocina.
Cuando entro, su padre estaba sentado frente a la mesa tomando un vaso de vino. Entonces se acerco a la mesada, lentamente abrió un cajón, y ante la mirada sorprendida de su padre, saco un enorme cuchillo y rápidamente se lo clavo en el cuello.

Leo se retiro de la cocina tan tranquilo como había entrado, mientras la sangre manaba a borbotones del cuello de su ahora difunto progenitor. Tomo el ejemplar de “El príncipe” que estaba tirado en el suelo, y siguió pacifico con su lectura;
“... Por tanto, un príncipe debe saber entonces comportarse como bestia y como hombre...”. El joven detuvo su lectura, esta vez sin que nadie lo interrumpa, y reflexiono para si que debía reconocer su error, y que al final Macchiavello tenía razón.

Si… estaba completamente acertado en eso de que “el fin justifica los medios”.

lunes, 13 de abril de 2009

Pero la pasamos bien igual

La pasamos espectacular, el lugar era hermoso. Paseamos por la playa descalzos al atardecer agarrados de la mano, tomamos cerveza en la costa del rió Uruguay mirando como la luna se reflejaba en él, comimos platos autóctonos a base de pescado que se derretía en la boca, garchamos de todas las formas conocidas por el hombre en una cama enorme y perfumada, con sábanas suaves como las nubes…














Pero… Llegamos de madrugada a la terminal de colectivos de Colón, tenía mucho sueño porque me había dormido todo en el bondi y lo único que pensaba era en llegar a la posada, así que rápidamente agarre el bolso y nos metimos en un taxi.

Y si, al otro día me di cuente que tenía el bolso de otra persona…

(Perdón mi amor, juro que te voy a comprar otra depiladota y una nueva planchita para el pelo, la ropa si te la compro yo me vas a odiar mas que ahora…)